La PYME tuvo un aumento de 350% en su factura de gas, y otro en la luz, a esto se le suma la caída en las ventas. Hace 70 años que las tabletas de dulce de leche sólido son un clásico en nuestro País, y emblema de Trenque Lauquen (Buenos Aires) En apenas dos años 7.500 pymes de todo el país debieron cerrar sus puertas por no poder hacer frente al aumento de las tarifas y las cargas impositivas. Hace unos días atrás, se supo el mal momento que está pasando la fábrica ” Vauquita”, creadora de una de los más clásicas golosinas argentinas, la tableta de dulce de leche. ¿El motivo? la extraordinaria suba en su factura de gas y la caída de las ventas.

Hace poco más de dos años, la entonces candidata a gobernadora María Eugenia Vidal visitó la fábrica “Vauquita”, emblema de las pymes en Trenque Lauquén. Por ese tiempo, la realidad del país era otra y las tarifas no habían sido drásticamente modificadas, las promesas hablaban de que no existiría ningún ajuste ni aumento desmesurado en las tarifas. En la visita, entre sonrisas, Vidal declaró que era muy difícil “contener la tentación” ante uno de estos bocaditos. En esa oportunidad la candidata habló de esta pyme como una modelo.

En muy poco tiempo, la realidad de la pyme cambió radicalmente, como miles en el país. “Vauquita” es por sobre todas las cosas, una marca identitaria de Trenque Lauquen, la barra sólida de dulce de leche está presente en el mercado desde la década del 60 y junto a Tita y Rhodesia configuran un altar de las golosinas que se han logrado introducir en el paladar de niños y grandes. Vauquita nace como una necesidad de tratar que los niños puedan consumir un derivado de la leche, con su clásico envoltorio de cartón, formó parte de la infancia de varias generaciones.

Otros tiempos. La entonces candidata a gobernadora María Eugenia Vidal visitaba la pyme, poniéndola como un ejemplo.

Desde 2016, la realidad de la pequeña empresa comenzó a empeorar y cada vez con mayor dureza sintió el efecto de un sistema que no contempló jamás los efectos que llevaría la suba indiscriminada de las tarifas de los servicios en pymes que no tienen tanto margen de financiamiento. En dos años, las facturas de gas le aumentaron un 350%. Para completar el cuadro de crisis, la caída del poder adquisitivo, producto del aumento mensual de la inflación, bajaron las ventas de la golosina.

La empresa pasó de pagar $32.000 de gas a tener que enfrentar una factura de $132.000, la luz también tuvo un grueso incremento, de $10.000 pasó a $27.000, todos estos aumentos no tienen ninguna relación en una realidad en donde los salarios de gran parte de los trabajadores tuvieron apenas un 15% de incremento en lo que va del año.

“Los metros cúbicos de gas que utilizamos son menos que los del año pasado. Para esta fecha en 2015 teníamos un consumo de 33.600 centímetros cúbicos y ahora nos vino 33.090. Tenemos que pagar $132.000 siendo que en meses anteriores pagábamos $30.000 o a lo sumo 32.000”, declaró Guillermo Guzmán, directivo de Vauquita al Canal 12, de Trenque Launquen.

El aumento de las tarifas se siente de un modo más crudo en los pueblos del interior, donde los salarios suelen ser más bajos que en las grandes ciudades. Un informe elaborado por el Diario Nep, da un pantallazo de la realidad del ajuste y de las consecuencias del tarifazo en las pymes y familias trabajadoras de Trenque Lauquen. “Ahora no sólo nos recortan el sueldo sino que también te aumentan las tarifas y uno no llega a fin de mes, por más que tenga dos trabajos”, reconoce Osvaldo, empleado municipal, quien tuvo que sacar un crédito para pagar su última factura de la luz.

“Tuve que endeudarme en una despensa para darle de comer a mis hijos, para poder ir pagando como puedo la luz. Y así me sigo endeudando, no nos alcanza, vivimos endeudándonos y nunca salimos a flote”, afirma Brenda, vecina de Beruti, un pueblo cercano a la cabecera. “Me vino un recibo de luz de 8.500 pesos, que es más que el alquiler” sostiene Juan Ignacio, un comerciante quien aclara que debe trabajar “más de 20 días” sólo para pagar las facturas de servicios.

La noticia de la difícil situación que atraviesa “Vauquita” ha golpeado a la comunidad de Trenque Lauquén. “Hay cada vez más comercios que tienen que cerrar“, afirma Diego Tiseira, periodista del medio que realizó el informe. No existe forma ni truco matemático que ordene las cuentas con aumentos tan fuertes y que seguirán creciendo en lo que queda del año.”No nos queremos achicar, no queremos trabajar ni producir menos, pero se complicará para cobrar los haberes“, advirtió el titular de Vauquita, que intenta salvar por todos los medios la fuente de trabajo y la tableta de dulce de leche sólido que está presente en todos los kioskos del país desde hace setenta años.