Los vecinos de la cuenca del Salado, quienes sufren muy frecuentes inundaciones debido al desborde del río, actualmente se enfrentan a una molesta y dolorosa plaga de moscas mordedoras: se llaman barigüís o comunmente “mosquitas negras” y actualmente azotan a 15 partidos bonaerenses.

Su tamaño oscila entre 1,5 y 5 milímetros, y actualmente enloquecen a todos aquellos que circulan o disfrutan al aire libre desde hace dos meses, cuando comenzaron a aparecer “focos” en los partidos de Junín, Bragado y Alberti en forma de nubes que oscurecían el horizonte. Si bien se los combatió mediante la fumigación, muy pronto la plaga se volvió incontrolable ya que durante la última inundación se reprodujeron de manera exponencial.
Los barigüís muerden no sólo a las personas sino también a los animales, provocando en algunos casos reacciones alérgicas e infecciones. De acuerdo al portal Infocielo, el investigador Juan José García, que pertenece al Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE) dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) La Plata, ya se ha reunido con la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal para ponerla al tanto de esta problemática.
Asimismo, el investigador sostiene que este insecto –oriundo de provincias del norte como Salta, Chaco, Formosa y Corrientes- llegó a la provincia de Buenos Aires debido a las inundaciones y la única manera de controlarlo es aplicando productos “río arriba”. “Ese producto es trasladado por el agua, la larva lo ingiere y muere a las 24 horas”, agregó.
FUENTE: DATACHACO