En un partido en el que los brasileños partían con un abanico de opciones que abarcaba del desastre más absoluto, es decir, quedar eliminados, a conquistar la primera plaza del grupo, los de Tite fueron más efectivos que nunca y derrotaron a los europeos por 2-0. Jugarán el próximo lunes los octavos de final ante México en Samara dejando claro que no divierten, pero que tampoco están para bromas.

Nadie mejor que Paulinho representa el papel que Tite exige a los suyos. El seleccionador brasileño tiene al barcelonista como uno de sus jugadores fetiche desde sus tiempos en Corinthians y en un momento decisivo como el partido ante los serbios, el sargento Paulinho no le falló a su coronel.

Sin apenas intervenir en el juego y traicionando cualquier atisbo de juego alegre, el futbolista del Barcelona apareció en el momento oportuno para abrir un partido que a partir de ese momento le quedó muy grande a la selección serbia, que dio la sensación de no creerse la oportunidad que se le planteaba ante sus narices.

Si bien Serbia salió valiente y atrevida, los brasileños supieron dominar los tiempos del partido. Ni siquiera la temprana lesión de Marcelo, que a los diez minutos tuvo que abandonar el campo tras sufrir un espasmo muscular en la espalda, descentraron la siderurgia de los de Tite.

Brasil no enamora, pero sigue superando fases. Se limitó Brasil a controlar a Serbia de entrada y una vez amansado el toro, Coutinho cogió la muleta y se puso a mandar en el centro del campo. El atacante del Barcelona ha eclipsado a cualquier estrella del equipo en esta primera fase, incluyendo a Neymar. El número 11 en Brasil siempre ha sido casi tan importante como el diez. Y Coutinho hace honor a la leyenda de históricos que lucieron ese dorsal.

Un pase fabuloso de Coutinho al espacio fue aprovechado por el hombre del bigote que aparece cuando menos de lo esperas para dejar claro que Brasil había tomado nota de la lección que sufrió Alemania horas antes.

Con el gol de Paulinho se llegó al descanso y en la segunda parte, Serbia trató tímidamente de ir a por Brasil, pero los pentacampeones controlaron el partido en todo momento e incluso, gracias a un testarazo de Thiago Silva, aseguraron el triunfo, el liderato y dejaron claro que no están para bromas.

Fuente: NA